27 feb. 2011

Adiós a un escultor

"Te quejas de las censuras de tus maestros, émulos y adversarios, cuando debieras agradecerlas; sus golpes no te hieren, te esculpen".
Esta frase de Ramón y Cajal, resume la vida de los docentes. Nos pasamos la vida esculpiendo proyectos humanos, aunque, la mayoría de las veces, recibimos a cambio sólo sus quejas. Me gusta pensar que de algún modo soy un escultor que procura cincelar, en el cerebro de mis alumnos, el amor por el conocimiento científico. También me gustar pensar que ellos lo comprenden y valoran (como se nota que me apasiona la ciencia ficción).
Ahora, también entiendo a aquellos que me esculpieron a mi. Parte de lo que soy se lo debo a ellos, de alguna manera. Unos me marcaron más que otros, pero todos están en mi.
Hace unos días, uno de mis escultores, nos abandonó de manera inesperada.
Adiós Don Arturo.

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