20 may. 2011

Lo que me faltaba por ver

Hoy en el telediario de mediodía, me he quedado sorprendido con la noticia siguiente: "Es el no va más en la ya de por sí asombrosa lista de escándalos alimentarios chinos: sandías que explotan. No es broma. Ha sucedido esta semana en la provincia de Jiangsu, al oeste de Shanghai, donde un grupo de agricultores ha visto cómo toda su magnífica cosecha de gigantescas sandías, cuyo tamaño y rápido crecimiento se debe al uso del fertilizante -legal- forclorfenurol, reventaba cual campo de minas antipersona durante su recolección.
Al parecer, el exceso de esa sustancia, combinada con el calcio que también utilizaban para acortar el tiempo de 'engorde' de estos frutos, ha provocado el estallido en cadena de las sandías. Según los medios de comunicación chinos, en la localidad de Dalu han volado por los aires casi el 70% de las sandías, y 46 hectáreas dedicadas a esta fruta han perdido toda la cosecha".

Últimamente la seguridad alimentaria deja mucho que desear. La ambición de unos pocos, por conseguir convertirse en ricos, con poco esfuerzo, está poniendo en peligro a millones de personas. Es el precio que hay que pagar en los paises que quieren figurar en el top de los ricos y poderosos y China va camino de convertirse en la primera potencia mundial en breve pero, ¿a qué precio?. Dicho con una rima:
Si quieres ser emergente
desprecia a tu gente.

1 comentario:

Miguelodon! dijo...

Es curioso que lo comentes, ya que mi hermana, gran aficionada al Kung Fu tradicional, emprendio una peregrinacion de norte a sur de China y tuvo ocasion de contemplar este suceso.
Pero seguramente, Jaacie Chan a estado pasando el rato por allí!
Asin se ace colegüis!