22 feb 2012

Alumnombies: realidad o ficción

Era cuestión de tiempo, que su número aumentase y se infiltrasen entre nosotros. No se conoce bien su origen, aunque el primer caso documentado data del año 2009, cuando un individuo fue visto entrando al recinto del centro, saltando la valla. Creyendo que era un alumno normal, se le interrogó sobre su comportamiento, pero sólo respondió con sonidos guturales y actitud evasiva. Desde entonces, poco a poco, su número ha crecido. Ahora es más dificil identificarles ya que su capacidad adaptativa es vertiginosa, y ya se expresan, más o menos bien, en castellano.
A continuación voy a exponer una serie de rasgos, que caracterizan a los que comunmente llamaremos Alumnombies, aunque su verdadero nombre científico es Homo zombiens. Dichos rasgos se han obtenido fruto del trabajo conjunto entre nuestro Departamento de Biología, en colaboración con el Smithsonian Institute de Florida y el Departamento de Psicología Zombie del Instituto Max Planck, de Viena.
Rasgos para su identificación:
- Caminan a velocidad lenta y uniforme, lo que les hace llegar con retraso habitualmente.
- Se muestran confusos al oir palabras como ubicuo, inherente, excelso, etc, debido a su vocabulario limitado.
- Cuando oyen cualquier tipo de notas musicales a través de la megafonía, muestran un impulso irrefrenable a regoger con presteza sus pertenencias y abandonar el aula.
- A veces caminan sin un rumbo fijo, como desorientados. Podría deberse a que tienen escasa memoria y tardan, cerca de 4 meses, en aprenderse el horario escolar.
- No aguantan más de 50 minutos sin contactar con otros alumnombies, lo que les hace buscarse desesperadamente por los pasillos y volverse a saludar, aunque se acaben de ver.
- Cuando están con otros alumnombies, se vuelven lentos y sordos. Si te quieres comunicar con ellos, en ese momento, tienes que conseguir atraer su atención y después hablarles despacio y en un tono alto.
- Tiene problemas al escribir. No controlan bien la escritura, por lo que, frecuentemente, rebasan los límites del papel, extendiéndose, por tanto, por la mesa.
- Tienen una única unidad de medida: el Mazo.
- En su cultura, es tabú, utilizar las papeleras.
- Los machos tienen gran sensibilidad en la zona de la cintura, por lo que no soportan llevar cinturón.
- Tienen gran destreza en manejar un movil durante las clases, mientras mantienen la mirada fija en la pizarra.
- Las demostraciones de afecto entre alumnombies, consisten en empujones, collejas, golpes diversos, roces y abrazos compulsivos.
- En los primeros días de septiembre, suelen vacíar la información acumulada, del año anterior, en sus diminutos cerebros.
- Suelen constituir grupos sociales con estructura jerárquica. Según un reciente estudio, parece que son las calificaciones, lo que marca el status de un individuo. Calificaciones inferiores a 2, suponen un gran reconocimiento y admiración dentro del grupo. Los individuos con calificaciones superiores a 5, ocupan la escala más baja.
- La vejiga urinaria de los alumnombies, es de reducido tamaño, lo que les hace ir a miccionar frecuentemente.
- Establecen fuertes vínculos emocionales, a través de la red, con otros alumnombies, aunque a la mayoría e ellos no les vayan a ver en persona en toda su vida.
- En las excursiones, pierden rápidamente la energía física al caminar más de 10 metros. Y se comunican con alaridos, vociferando como los pastores trashumantes.
- Su estado emocional depende de la concentración en sangre, de la hormona internetalina. Si alcanzan los 3 gramos al día, por litro de sangre, su estado de ánimo es óptimo. La hipófisis es capaz de sintetizar, hasta 1 gramo de esta hormona, por cada hora de conexión.
- No se ha detectado la presencia de individuos, en zonas donde no llegue una conexión wifi.
Todavía no se ha encontrado ningún caso de hibridación con humanos, aunque hay sujetos en estudio actualmente. Parecen responder bien a las técnicas empleadas por César Millán, el enantador de perros. Se ha llegado a controlar hasta grupos de 30 individuos, con relatvo éxito.
Si conoces algún individuo con estas características envía ALTA ALUMNOMBIE al 5644. Si eres un alumnombie, no habrás entendido todo el texto.

20 feb 2012

Buen documental

A pesar de los años, ya hace 35 años, este documental, que me maravilló a mis 12 añitos, sigue siendo de una calidad extraordinaria. A lo largo de este tiempo, no he encontrado una herramienta mejor para explicar a mis alumnos la escala de la materia, desde las estructuras moleculares, hasta las galaxias. Disfrutadlo.

14 feb 2012

Inevitable

Hay que rendirse finalmente. Hasta el curso pasado he estado dando "caña" a los alumnos por el uso de las redes sociales, a las que dedican, en mi opinión, demasiado tiempo y aportándoles muy poco, desde el punto de vista cultural. Por lo tanto decidí entrar en ese mundillo y comprobar in situ el panorama. Me he decidido por twitter, por su formato de limitar el número de palabras.
Actualmente sigo 276 cuentas (revistas científicas, divulgación, universidades, museos, investigadores, etc) y me he tenido que rendir ante la evidencia. Twitter es una poderosísima herramienta de conocimiento científico, aunque la velocidad a la que fluye la información supera y desborda mis expectativas.
Estoy al tanto, al minuto, literalmente hablando, de cualquier descubrimiento o noticia referente a ciencia, que ocurra en el planeta. Es impresionante.
En biología, la actualización de los contenidos es indispensable para impartir la asignatura con unos mínimos de calidad. Antes buscaba en varios libros de texto. Ahora, confieso, suelo prepararlo a través de twitter. Como ejemplo, el tema que tengo que impartir estos días en 4º: la evolución humana. El último descubrimiento ha ocurrido hace dos días.
Esto del twitter es como un tsunami, al que, inexorablemente, he decidido surfear.

23 nov 2011

Celebrando Santa Cecilia, patrona de la música

La música nos acompaña desde tiempos remotos; el hombre prehistórico tocaba ya flautas de huesos e instrumentos de percusión. Los arqueólogos han descubierto flautas hechas con huesos de animales en Neanderthales que vivían en Europa del Este hace más de 50.000 años.
En la evolución del ser humano, los científicos piensan que, seguramente, la música nació a la vez que el lenguaje. Las primeras manifestaciones musicales, debieron ser vocales, golpeando estalactitas y estalagmitas, o con zumbadores (huesos o palos, atados a una cuerda, que al girarlos velozmente, producían sonido). Y, seguramente, se relacionaba con rituales mágicos o de caza. Posteriormente, cuando el ser humano pasa de una vida nómada a una sedentaria, la música se empezó a asociar a los espacios dedicados al ocio.
La música es una función autónoma e innata presente en la naturaleza del hombre. En algunos experimentos se ha podido comprobar que los bebés ya vienen al mundo con preferencias musicales. Comienzan a responder a la música desde el útero materno. A los 4 meses, notas disonantes al final de una melodía los harán retorcerse y alejarse. Los científicos consideran que estas respuestas son evidencia de que ciertas reglas de la música están ya conectadas en ciertas redes neuronales. Otros experimentos han permitido observar que niños de entre 5.5-6.5 meses de edad prestaron mayor atención a sus respectivas madres cuando ellas les cantaban. En cambio al utilizar el habla, sin entonación o ritmo, la atención fue menor, por tanto, se podía deducir que el gusto por la música es una información incluida en el núcleo de las células desde el nacimiento.
La capacidad de producir y apreciar el ritmo, notas o melodías es una información genética. Esta misma capacidad es heredada e incluso puede faltar debido a mutaciones en los cromosomas. La biomusicología, es la ciencia encargada de estudiar la relación entre música y genética. Seguir el ritmo de una canción con el cuerpo puede ser una función autónoma e innata, así que, bien se puede decir, que el ser humano lleva la música por dentro, en los genes. Un ejemplo de ello, es que la mutación del gen FOXP2 produce trastornos en el habla, así como deficiencias para la producción y percepción del ritmo. Esto significa que algunas capacidades musicales están reguladas por factores genéticos. Otro ejemplo del papel de regulación genética en la música se encuentra en la sordera a tonos o amusia, un déficit en detectar cambios de tonos en las melodías. Se ha podido comprobar que es un trastorno de transmisión hereditaria encontrado en el 4% de una población estudiada.
Hasta la utilización de las técnicas de estudio por imágenes se obtenía información del cerebro mediante el estudio de pacientes que hubieran sufrido lesiones cerebrales. En 1933 el músico Maurice Ravel comenzó a presentar síntomas de isquemia cerebral (una atrofia que afecta áreas concretas del cerebro). Sus capacidades conceptuales permanecían intactas: podía oír, recordar sus antiguas composiciones y tocar escalas pero era incapaz de escribir música. En esos momentos el músico planeaba componer la ópera “Jeanne d’ Arc” y manifestaba “… la ópera está aquí, en mi cabeza. La oigo pero nunca la escribiré. Se ha terminado. Ya no puedo escribir mi música”. Ravel murió 4 años más tarde tras una intervención neuroquirúrgica.
Estudios con imágenes en personas con daño cerebral en cualquiera de los hemisferios, revelaron que la percepción de la música emerge de la interrelación y la actividad de ambos lados del cerebro. Esto sorprendió ya que siempre se había considerado que existía un cerebro para la música, y éste era el hemisferio derecho.
Al escuchar música se activan diversos centros repartidos por el cerebro incluidos centros que están involucrados en otro tipo de cognición. Estas zonas activas o centros varían según la experiencia y formación musical de cada persona. El oído cuenta con menos células sensoriales (3500 células ciliares internas) que otros órganos sensoriales. El ojo por ejemplo posee 100 millones de fotorreceptores. Sin embargo nuestra respuesta a la música es extraordinariamente adaptable, bastan pocas horas de entrenamiento para modificarla.
El lado izquierdo del cerebro en la mayoría de la gente se destaca en el procesamiento de cambios rápidos en la frecuencia e intensidad tanto de la música como del habla.
Ambos lados son necesarios para la percepción completa del ritmo. Por ejemplo ambos hemisferios necesitan estar en actividad para distinguir la diferencia entre un tiempo de 3/4 y 4/4.
La corteza frontal, donde se almacenan los recuerdos, también juega un papel importante en la percepción del ritmo y la melodía. Algunos estudios por imágenes indican que cuando el individuo se concentra más en los aspectos armónicos de la música produce mayor activación en las regiones auditivas del lóbulo temporal derecho. El timbre depende también del lóbulo temporal derecho. Los pacientes que se les ha quitado el lóbulo temporal derecho muestran dificultad para diferenciarlo.
Otras investigaciones han encontrado que hay actividad en regiones del cerebro que controlan el movimiento sólo cuando las personas escuchan música incluso aunque no muevan ninguna parte de su cuerpo.
Estudiar la biología de la música puede conducir a usos prácticos. Ya hay evidencia que la música puede ayudar a bajar la tensión arterial y a calmar los dolores. Se cree que podría ayudar a solucionar problemas relacionados con el aprendizaje, la sordera y el mejoramiento personal. Estudios en niños indican que la experiencia musical precoz puede facilitar el desarrollo. En algunos hospitales de los Estados Unidos disponen de música suave de fondo en las unidades de cuidados intensivos de bebés prematuros. Las investigaciones realizadas han hallado que la música ayuda a los bebés a aumentar de peso y dejar la unidad mas rápidamente que aquellos que no escuchan esos sonidos. En el otro extremo de la vida, la música es usada para calmar a pacientes con Alzheimer.
La música también involucra la emoción tanto en lo que se percibe como en lo que se ejecuta o canta. Cuando un acorde que resuelve una sinfonía, nos produce un delicioso escalofrío, se activan en el cerebro los famosos centros de placer (como cuando comemos chocolate).
La música esta dentro de nuestro cuerpo-mente. Para oír música no necesitamos que ningún sonido real llegue a nuestros oídos. Tan sólo con imaginarla, un número de áreas temporales del cerebro que participan en la audición, se activan también cuando dichas melodías se imaginan.
Fenómenos como estos demuestran que son muchos los conocimientos que se han adquirido en los últimos años pero son aún más los misterios a develar.

13 oct 2011

Belleza mortal

Sin duda, la cueva de Naica, en Méjico, constituye una de las zonas más sorprendentes y bellas del planeta, pero mortal. El ser humano nunca hubiera imaginado encontrarse con cristales gigantes, pero las condiciones ambientales del lugar, constituyen una dificultad para cualquier investigador que se adentre en sus profundidades, convirtiéndola en candidata a ser el lugar más hostil del planeta.

31 ago 2011

Encuentro mágico

Sin duda esta es una de las imágenes más bellas que he visto últimamente. Es obra del camarógrafo Marco Queral, tomada en el pacífico sur. Esta hembra de ballena jorobada mide más de 50 pies.
Al verla no he podido evitar imaginarme el paralelismo con La creación de Adán, pintada por Miguel Angel en la bóveda de la capilla sixtina.

La belleza de un timelapse

La técnica del timelapse consiste en una sucesión de fotografías tomadas cada x tiempo. Al reproducirlas de forma continua, se origina un movimiento acelerado. Cuando se es experto puede conseguirse un timlapse de gran belleza cono este del fotógrafo Randy Halverson, tomado en Dakota del Sur.

Tempest Milky Way from Randy Halverson on Vimeo.

Yo, como mucho, sólo llego a estas imágenes de prueba que tomé el otro día intentando fotografiar rayos y al final experimenté con las luces de la urbanización de enfrente de mi casa y con un farolillo de mi patio.